Alcohólicos Anónimos, ya hemos estado allí
Material de servicio: Unidad de propósito VOLVER

UNICIDAD DE PROPOSITO

Material de Servicio de la OSG

George E. Vaillant, M. D.
Custodio Clase A (no alcohólico)
Junta de Servicios Generales de Alcohólicos Anónimos


La “unicidad de propósito” es esencial para el tratamiento eficaz del alcoholismo. El motivo para tener tal  exagerado enfoque es el de superar la negación. La negación asociada con el alcoholismo es astuta, desconcertante y poderosa y afecta al paciente, a quien lo ayuda, y a la comunidad. A menos que el alcoholismo se mantenga incesantemente en primer plano, otros asuntos usurparán la atención  de todos.

Los trabajadores del campo de salud mental tienen una gran dificultad con la Quinta Tradición de A.A.: “Cada grupo tiene un solo objetivo primordial: llevar el mensaje al alcohólico que aún sufre.”

Ya que estos trabajadores suelen admirar el éxito y la fácil disponibilidad geográfica de Alcohólicos Anónimos, se puede entender que deseen ampliar la composición de los miembros para incluir a personas que abusan de otras substancias. También se dan cuenta de que el abuso del alcohol por sí solo es cada vez menos frecuente, y el abuso de varias drogas a la vez es más común. Además, los trabajadores de salud mental consideran que la unicidad de propósito es anticuada y exclusivista. Se preocupan de que la Tradición es una reliquia de los primeros días de A.A. y que los jóvenes, los pobres y las minorías con antecedentes criminales serán excluidos.

Además, cuando no hay fácilmente disponible un centro profesional de tratamiento de abuso de drogas o un grupo de Narcóticos Anónimos (NA), a los trabajadores de salud mental les resulta difícil de entender por qué A.A., con su tradición de trabajo de Paso Doce, no interviene para llenar el vacío.

Como trabajador de salud mental e investigador, me parece que hay dos argumentos que anulan estas preocupaciones. Primero, la Tercera Tradición de A.A., “El único requisito para ser miembro de A.A. es querer dejar de beber” hace que A.A. no sea exclusiva.

Cada año A.A. acoge entre sus miembros a muchos miles de minorías, a miles de personas pobres, a muchos miles de alcohólicos con problemas de drogas y a decenas de miles de convictos. No se  excluye a nadie que tenga el deseo de dejar de beber.

El segundo argumento, que la “Unicidad de Propósito” es necesaria para superar la negación, es aún más poderoso. Si se da la opción de elegir, nadie quiere hablar del alcoholismo. Por el contrario, se dedican muchos titulares a la adicción a las drogas, se dedican fondos para investigación y se atrae la atención de profesionales clínicos. Después de dos años de trabajo en el Centro Federal de Tratamiento de Narcóticos, Kentucky, yo, un simple profesor ayudante, fui invitado por todo el mundo para hablar acerca de la adicción a la heroína. A finales de la década de los noventa, como profesor titular y después de 25 años de investigación del alcoholismo y su enorme morbosidad, finalmente se me pidió hablar sobre el alcohol en mi ciudad natal. El tema que se me asignó fue “Por qué el alcohol es bueno para la salud.” En pocas palabras, el mayor obstáculo para el tratamiento del alcoholismo es la negación.

Empecé mi carrera psiquiátrica en un centro de salud comunitaria profundamente dedicado. La comunidad había expresado la opinión de que el abuso del alcohol era su mayor problema.

Después de diez años de operaciones el centro se limitaba a tratar los problemas segundo, tercero y cuarto de la comunidad. No se dedicaban recursos al tratamiento del alcohol.

Me trasladé a otro centro comunitario de salud mental que había escuchado a sus ciudadanos y había abierto un centro de tratamiento del alcoholismo. Se me pidió cubrir el puesto de co-director de la clínica y fui el último psiquiatra contratado por el centro de salud mental. Significativamente, yo no tenía experiencia con el alcoholismo, pero ninguna otra persona quería el trabajo.

Con excepción de los cigarrillos, el alcohol es un problema de salud y familiar mayor que todas las demás drogas. El abuso del alcohol cuesta al país más que los gastos totales supuestos por todas las enfermedades de pulmón y cánceres. Después del fumar y la obesidad, el abuso del alcohol es tal vez la tercera causa de muertes en el país. Pero es terriblemente difícil tener presente este peligro.

El abuso del alcohol se cobra 100.000 vidas al año, y en los pabellones médicos y quirúrgicos cuesta de dos a seis veces más tratar al 25% de los pacientes con problema de alcoholismo coexistente que tratar a los demás pacientes. No obstante, las residencias médicas y quirúrgicas, tan conscientes en este siglo XXI de los gastos, excluyen invariablemente al alcoholismo de sus programas. No hay tiempo suficiente, dicen, para prestar atención al alcoholismo. Para combatir esta negación el principio de la unicidad de propósito es una necesidad.

Dicho de otra manera, el éxito documentado experimentalmente de A.A. en el tratamiento del alcoholismo se debe en parte a que los grupos de A.A. son el único lugar del mundo en que el enfoque es el alcoholismo y sólo el alcoholismo. Simplemente no hay otra manera de superar la negación.


www.aa.org.ar - Sitio Oficial de A.A. de Argentina

VOLVER

Contacto

 

Oficina de servicios generales

Av. Córdoba 966 - piso 11° oficina "J"
(1054) Ciudad de Buenos Aires
Tel (011) 4325-1813 - Fax (011) 4325-0067
osg@aa.org.ar